MISIÓN

Contribuimos al desarrollo integral de las personas fomentando actividades recreativas, deportivas, sociales y culturales en un ambiente familiar con instalaciones confortables, modernas y seguras.

VISIÓN

Contar con una estructura organizacional bien definida que nos permita operar eficientemente en base a la capacidad y compromiso del personal, contando siempre con herramientas a la vanguardia en tecnología y equipamiento, en base a un buen sistema de planeación y organización que permite optimizar los recursos logrando tener finanzas sanas, siendo socialmente responsables y asegurando una experiencia memorable para los socios y usuarios.

VALORES

  • Orden .
  • Trabajo en Equipo.
  • Excelencia en el Servicio.

HISTORIA

La Hacienda del Santo Cristo, data del siglo XVI y no se conocen sus linderos originales, se supone que abarcaba la mayor parte del Valle de Atlixco, y su abolengo rebasa en mucho, el de otras fincas de la República, que aún siendo de mayor riqueza agrícola, carecen del historial que tiene ésta, pues perteneció como Señorío, a los descendientes de Moctezuma II. Casada la cuarta nieta de este emperador, Doña María Andrea Cofre de Loaiza, Tercera Condesa de Moctezuma, con Don José Sarmiento y Valladares Conde de Moctezuma, el Rey Felipe V, le otorgó, el 25 de noviembre de 1704, el Título de primer Duque y Señor de Atlixco Grande de España, con facultad para sí y sus descendientes de nombre Alcaldes Mayores de Atlixco, Tepeaca, Huauchinango, Santa Catarina, Tepexi y Tula, prerrogativa que gozaron hasta principios del Siglo XIX, por más de una centuria.

De acuerdo con datos recopilados en la Biblioteca Nacional de México, así como de libros de historiadores mexicanos, como Don Niceto de Zamacolis y Don Andrés Cavo, entre otros, hablan, de los virreyes de la Nueva España a sus títulos Nobiliarios que son Conde de Moctezuma, duque de Atlixco, Señor de Tula y Grande de España, se agrega que fue nombrado Virrey, del año 1696 a 1701. Lo significativo de este Virrey, es haberse casado con la nieta de Moctezuma II, cuya familia durante la conquista, fue llevada como rehén a España y tratada allá con las consideraciones del alto y noble rango al que pertenecían.

De su entrada pública a la Capital, el día 2 de febrero de 1697, para hacerse cargo de su Virreinato, se cuenta que lo acompañaba su esposa. Marchaba el Virrey a caballo y al llegar a un hermoso arco que se había puesto en la Plaza de Santo Domingo, se asustó el corcel, derribando al ilustre jinete. Se asienta también en la historia, que el mal carácter de su esposa se puso de manifiesto, ya que mandó a azotar a uno de los pajes, creyéndolo culpable de este incidente. Los aficionados augurios, hubieran pronosticado pocas venturas al nuevo Gobernante y hubieran dado fe a la superstición, con algunos hechos que siguieron al contratiempo sufrido: dos terribles temblores se sintieron el 25 y 26 de febrero de 1697 y cinco meses después, el 16 de julio, murió de viruelas la hija del nuevo gobernante, llamada Fausta Dominga, dejando inconsolable el corazón del Virrey.

El 20 de octubre de ese mismo año, el volcán Popocatepetl hizo erupción, destruyendo las cementeras de las cercanías con las abrasadoras cenizas que arrojó sobre los sembrados. Habiéndose hecho amar por sus gobernantes, Don José Sarmiento y Valladares, al terminar su Virreinato en 1701, voló a España, que fue cuando en 1704 lo premió el Rey Felipe V, otorgándole los Títulos Nobiliarios ya citados y ya usados en su Escudo Ducal. A su regreso a la Nueva España, lo puso en la portada de la Hacienda y en su casa grande de la calle de Malpica de Atlixco, lo que hace suponer que habitó en ambas propiedades.

La finca recogió el mestizaje que ahora da origen a la ciudadanía, fue testigo de hechos que afectaron a nuestra Patria en épocas significativas, como las guerras de Reforma y la Revolución, pues al hacer las obras de reconstrucción, se encontraron enterradas, infinidad de osamentas humanas acompañadas de espadas, sables, hebillas, etc. Así como casquillos de armas de fuego de distintos bandos.